Desde pequeña mi padre me enseñó la importancia de la familia. Especificó una y otra vez que sería lo único que me salvaría en los momentos difíciles.
Hoy, a mis diecinueve años de edad, viendo una borrosa estructura familiar caerse a pedazos, empiezo a pensar que él estaba equivocado.
Son los amigos, papá. Siempre lo han sido.