lunes, 31 de marzo de 2008

Se absolutamente todo.


Salvo lo que no quiero saber.

martes, 4 de marzo de 2008

Buscando

Te encuentro

Te busco

Y te pierdo

¿Por qué no al revés?

Y luego me pregunto

Te preguntás

Que pasó

Que hicimos mal

Te veo

Y te busco

Entre las sombras

En el diván

Pero se que no estás

Se que ya no vas a estar

Entonces te olvido

Porque no hay vuelta atrás

Porque te perdí

Aunque busqué

Aquella noche fria

Y jamás te encontré

Retratos

En la melancolía de hoy

Te encuentro,

En sábanas enredadas

Que en un instante

Se esfuman

Se pierden

Como nuestro amor

Donde solo yo sé

Lo que espero verte

Al menos más

Que un doliente jueves

Y te veo allí

Parado firme

No puedo evitar

No evitarte

Bajo la excusa

De un vil retrato

Me siento frente a ti

Desnuda

En cuerpo y alma

Me pregunto

Si en el blanco papel

Dibujarás también

Mi vacía mirada

Y espero por ti

A la luz de la vela

Dibújame

Haz un retrato

Y seguiré entre los pliegues

De estos tristes lienzos

Con la esperanza

De que en algún día,

De este dulce enero

Ellos sean

Solo,

Solo nuestros.

Pequeño ensayo personal

No me considero alguien superior, por su contrario creo que siempre me sentí menos. Simplemente voy a anotar un par de pensamientos que se me cruzan la mente. EL fundamento, a continuación.

Si tengo que serles honesta, les diré que haces varias noches que no duermo.

¿ Remordimiento? Lo dudo, cometo errores pero al fin y al cabo hago lo mejor que puedo. He llegado a creer, luego de un exhaustivo análisis, que tengo demasiados pensamientos y ni siquiera puedo comenzar a organizarlos. Me despierto por las noches, e intento dejar la mente en blanco. Pero al cabo de unos instantes me encuentro a mi misma interpretando momentos, o buscando algún plan de actuación en cualquier situación.

Siempre he sido una persona melancólica, y de alguna forma, me gusta ser así. Después de todo, es mi propia forma de aprovechar momentos pasados.

Tiendo a ver a través de algunas personas que no dejan verse, y estoy segura que es porque los veo como iguales. Nadie deja verse desnudo ante las cámaras, pero algunos, desafortunadamente tenemos tanto miedo a que nos lastimen, que tardamos mucho tiempo en dejar que se nos acerquen. Mecanismo de defensa, que no termina de servir, porque extrañamente siempre se nos ocurre darle todo a la persona no indicada. Saliendo, una vez más, lastimados.

Es por esa misma razón, que creo certero el hecho de que nadie puede ser poco interesante. Podemos, no compartir intereses con una persona, y hasta incluso confundir nuestros propios gustos, con los de la sociedad entera, pero eso no quita que cada persona es un mundo diferente y que probablemente nunca ( y cuando digo nunca, lo digo en todo el sentido de la palabra) lleguemos a descubrir.

En el caso de mi misma, no creo siquiera conocerme lo suficiente. Aun hago cosas que luego no entiendo, o encuentro razones suficientes para hacer algo, que luego no hago. Aunque suene como una gran paradoja.

Con respecto a los otros, confío en muy pocas personas. Nunca me he sentido completamente afín con personas de mi propia edad, y no creo que eso se justifique tan sólo con el nivel de madurez.

Por las personas que siento realmente amor, podría incluso dar la vida. Y a pesar de que lo que viene a continuación pueda parecer casi un cliché, tengo que decir que cuando los veo sufrir, el dolor me pertenece tanto como a ellos.

Soy muy joven todavía, pero sin embargo, a veces, y esperemos que no tan seguido, me siento como un personaje ensimismado de un libro de pocos lectores.

Todos defendemos nuestros roles, agresivamente. Frase tan cierta, y a la vez tan sin sentido. ¿Porqué, no podemos, ni siquiera alguna vez salir de nuestro papel?.

Gran defecto: Tiendo a esperar demasiado de los demás. Por lo tanto, haciendo un pequeño proceso de deducción, en general la gente me defrauda.

Cuando alguien gana mi corazón, finalmente, luego de largas pruebas y ardientes aros de fuego, es muy difícil que lo pierda. Tiendo a soportar cosas que me molestan, porque creo en los cambios, pero aceptando, siempre, la esencia.

Después de todo, eso somos; nuestra propia esencia.

Y ahora, otra confesión. Señores y señoras, después de casi una página de escribir pensamientos al azar, tengo que decir que la tristeza con la que acarreé todo el día, comienza a degradarse, y mi cabeza se siente alivianada. Tal vez, con suerte, esta noche pueda dejar la vigilia y vencer el sueño.

En fin, continúo como si no hubiese habido interrupción. Me considero independiente, y honestamente espero, en mi tercera edad, no sentirme sola. A veces me encierro demasiado en mi misma, pero eso, creo que una vez más es consecuencia de la cantidad de pensamientos que llevo.

Y esto nos lleva, a finalizar estas palabras.

Como anteriormente mencioné, todos nosotros somos un universo, y eso es lo que nos hace ser lo que seamos. Tratamos de encontrar a nuestros similares, pero al fin y al cabo nos damos cuenta de que es imposible encontrar a alguien como nosotros, porque, somos, simplemente, únicos en nuestra especie.

Suspiros de verano

Perdida entre suspiros

Te encontré a mi lado

Siempre supiste verme

En el recón más lejano

Y en esta triste historia

Fábula de amor

Me has perdido

Adrede o sin buscarlo

Eso ya no importa

Y hoy puedo llorarte

Pensarte

Incluso mirarte

Entre almas perdidas

Que ya no tienen salida

Como la tuya, mi amor

Como la tuya

Luego abro mi cajón

Baúl de recuerdos

Y una vez más te hallo,

Te encuentro

Me amarro a tu silueta

Sin poder siquiera

No tocarte

Darme vuelta

Y vienen a mí

En una brisa azul

Aquellos veranos

Tristes,

Como tú.

Pensando

¿Cómo escribir sobre algo que no conozco?

¿Cómo saber si en verdad existe el amor?

Después de todo, no seré la primera en pensarlo.

Y sin embargo, hay tan poco más ocupando mi mente.

Y no dejo de preguntarme.

Mientras la melancolía me agobia.

Si en verdad vivimos por el amor

O el amor es, por nosotros.

Tal vez de igual.

Dependemos de él.

Nadie lo niega.

Y lo dice alguien que ha aprendido a confiar.

Tanto como a olvidar.

Cuando ya no hay nada mas,

En que pensar.

Me dolió más

Verte ir

Galopante

En tus borrosas siluetas

Saber que no volverías

Que ya te ibas

Y camino frente a mi espejo

Esperando ver tu espectro

Miradas perdidas

Sonrisas vacías

Y apareces

Cual fantasma

Y al parapadear

Ya te has ido

Para no volver

Entonces pienso

En tu aroma lejano

En tus cabellos largos

En tu reir insano

Te crei angel

Te crei demonio

Por no confesar

Tus pensamientos

Por herir

Con tanta hazaña

Mi propio amor

Tu, y tus mañas.

Es por eso que es mejor

Vete con tu hedor

Y ya no vuelvas

Porque no estaré

Esperandote

Solo me encontraré sentada

Junto a la luna

En una habitación

Demente

Oscura.

reflexiones.

Después de todo, ¿no son las imperfecciones mismas, las que hacen perfectas las cosas?

¿No es la duda, la que nos ayuda a saber que estamos en lo cierto?

Después de todo, esto es tan solo una reflexión.

Las ganas de vivir, nos impulsa a seguir haciéndolo. La esperanza, el amor. Elementos intangibles.

El humano es la clase de animal mas desarrollado, o al menos así nos conviene creerlo. Y sin embargo, queda más que claro que la mayoría de su población, se basa en hechos abstractos para sobrevivir.

¿Sobrevivir a qué? Se preguntaran. A la sociedad misma, les respondo.

El hombre de hoy, cómodo en su sofá, se expone a ciertas sensaciones, que no se siente agradable tener, pero al fin y al cabo, cuando algo ocurre y nos sentimos mal, el primer pensamiento, para poder enfrentarlo es: “No seré el primero, tampoco el último” .

El origen de este pensamiento es por lo tanto, el mismo que lo ocasiona. Repito, la sociedad misma. Pues, ¿Dónde están los ilusorios personajes, del primero y el último?

En la masa social.

Somos seres perfectamente capaces de destruir tanto física como psicológicamente a humanos exactamente iguales que nosotros. Iguales en la anatomía eso queda mas que claro, ya que es imposible creer que somos seres idénticos. La psicología no tiene límites.

Entonces, ¿Cómo es que el hombre, tan capaz y racional, basa su conocimiento en razones de la metafísica, y llega fervientemente a creer que hay algo, una fuerza inspiradora de todos los movimientos que nos guían?

¿Es que tal vez la haya?

Somos lo mismo, exactamente la réplica de nuestros antepasados. Las patologías, los pensamientos, los cultos. Todo se repite. Más, menos tecnología, no hace la diferencia.

Lo distinto, en mi opinión pasa a basarse, que nos creemos mejores. Inútilmente, nos convencemos a nosotros mismos de que estamos mejor así. Más cómodos, eso queda claro, pero a su vez más solos.

Expresado queda, que no se puede tenerlo todo, y ahora si la pregunta que nos compete hacernos es: ¿La comodidad, puede, en algun punto sueperar a la paz? Porque dejenme decirles, que si no tenemos a quien contarle como fue nuestro día, de muy poco podrá servir un televisor o un sauna. Y sin ello, ¿que paz podemos encontrar en nuestros seres?

No es mi objetivo desviarme del tema. Retomaré entonces, el intento de la más simple explicación a la fe: El temor a lo desconocido. Gran aspecto, que nos asfixia y nos llena de estas cuestiones a las que pocos logran desafiar.

Todos hemos participado en discusiones donde distintos puntos de vista son expuestos, y déjenme decirles, en los que nunca se llegará a un acuerdo. Y si somos tan superiores a nuestros ancestros, y si tenemos tanta tecnología y comodidad ¿Para qué necesitamos una fuerza mayor e inexplicable, que todo lo controle? Pues con eso queda absorta toda idea de nosotros mismos sentados sobre un pedestal. Pasamos a redimirnos a la misma clase de creencias que los hombres han tenido por siglos y siglos.

¿ Puede la mayoría de la población, durante años haber estado tan equivocada?. La respuesta es que, una vez más no lo podemos saber. No por temor a oponernos a la mayoría, sino por el mero hecho de que el universo siempre ha tenido, y así continuará, sus propios misterios, de los que no somos partícipes, sino efímeros observadores.

Tengo que saber disculparme, ahora sí, por la cantidad de preguntas retóricas que he introducido en este pequeño retazo de papel. Pero como dije en un comienzo:

¿No es el creer que podemos con algo, el que nos hace capaces?

Después de todo, las ganas de ser, nos hace serlo. Aunque superior o inferior tengo que integrarme a la clase del ser humano, y así abstenerme a los silencios del mundo y asumir que no tengo respuestas.

Después de todo, el mismo desconocimiento es la respuesta.

Después de todo, esto es sólo una reflexión.

vacío.

Y mi pecho es llenado

Por un vacío descomunal

Tal vez esta vez,

Solo esta vez,

No sea soledad

Vienen a mi, recuerdos

Cual saetas encendidas de fuego

Me arden

Me queman por dentro

Comienzo

O final

No encuentro diferencia hoy

Veo mi propio fantasma

Mirándome,

Frente al espejo

Y te ruego

Que no te acerques

Te aseguro,

No quieres verlo

Y solo por esta vez diré

Que de verdad no eres tu

Soy yo

Que me encuentro entre nieblas

De dudas y olvidos

Que ya no esta,

Que lo he perdido.

Y tal vez diga también

Que mi pecho no esta vacío

Por su contrario, esta lleno.

De recuerdos,

De azul marino.

Contradicciones me llevan

A no dejar de pensar

Si debo buscarte

O dejarte encontrarme

Si lo hago por ti

O soy tan solo cobarde.

Lluvia

Me despierto

La escucho

Serena

Esperándome

Cae suave

En un sinfín de emociones

Que vuelven

Me llevan,

Me mojan,

Me sienten

Me tocan.

Con un pasado

Como todo pasado

Más eterno

Con su futuro incierto

Y ese recuerdo inmortal

Se hace mio

Cuando pienso

Que lo he perdido.

Tu vuelves a mí

Memoria triste

Con tu sonrisa espectral

Con lo que siempre fuiste.

Pero ya no estás

Porque ya no te veo

Y después de todo,

Tampoco te siento

Y el cielo, a sus anchas

Llora por mi

Por lo que yo no lloro

Llora por ti

Por lo que fuimos

Por lo que no seremos

Por ti y tus amantes

Por mi amor y mis celos.

Y es asi que no evito

Traerte a mi alcoba

Al caer la lluvia

Tu apareces

Silenciosa.

Lluvia tramposa

Maldita, dolorosa,

Ries en silencio

Cuando mis recuerdos,

Se mojan.

Encuentros del jardín nocturno

Extrañarte entre lágrimas

Extrañar tu oscuridad

Extrañarte

Entre suspiros

Que uno a uno

Hacen su eco

En este jardín,

Sabor a olvido.

Y te encuentro sólo,

Al caer la noche

Cuando la luna iluminada

Por nuestro sudor,

Deja caer

Nuestra pasión

Sobre hojas, enredada.

No sé cuando empezó

Pero sé cuando termina

Amante taciturno

De poseer nocturno.

Y noche a noche te espero,

Angustia inmediata

Hasta ver tu figura,

Entre sombras aparecer.

Corazón, calma.

Aparece la luz,

Y así todo culmina

Se desvanece el calor

Con el llegar del día.

Y sueño yo con el momento

En que el sol ya no amanezca

Que no me encuentre.

En tu regazo.

Y que pueda dormir yo, amor

Sin saber que al despertar,

Ya no estarás,

A mi lado.

certezas del corazón.

Nunca pensé

Que existiera tal amor

Un amor sin palabras

Sin gestos

Tampoco creí

Poder formar parte

De esta aventura

Que nos une

Y nos tortura

Porque si te he dicho, mi amor

Que ya no encuentro palabras

No estoy mintiendo.

Sólo suele ocurrirme que, al mirarte

Se vuelven simplemente un invento

Y cuando la noche llega a mí,

Mas no puedo conciliar el sueño,

Te pienso,

Solo te pienso

Con los ojos cerrados,

Con los ojos abiertos.

Y es así como

La vigilia se desvanece,

Me voy con ella

Sonriendo, alegre.

Y aguardo, entonces

La esperanza de saber

Que algun día vendrás a mi

Y ya no habrá más inviernos

Vacíos de ti.

Será sólo una mirada

Que lo cambiará todo,

En la que des cuenta,

En un solo suspiro,

De que era yo

Y siempre lo he sido .

Formamos parte de un amor

Tan efímero y tan eterno,

Tal valiente y tan cobarde

Que no se resquebraja

Se hace fuerte,

No se encoge,

Se hace grande.

Y cuando nuestros lazos

Al fin se unan

Será de por vida,

Recuérdalo hoy

Porque mi corazón te pertenece

Como nunca a nadie lo hizo

Te lo entregué

No recuerdo la fecha

O siquiera el lugar,

Solo se que lo tienes

Y que lo conservas

En algún cajón,

Y a eso no puedo llamarle

Mas que puramente amor

sin pensar.

No pienses en mí.

No lo hagas sin sonreírte.

No pretendas saber como es,

Lo que no es

Ni busques excusas,

Para excusarte

Porque entre la lluvia

De este cruel invierno

Te puedo sentir, mi amor,

Pensándome.

Y te pienso también,

Llorando.

Me hago mal.

Me hiero.

No dejo salir

A la melancolía,

Que apareció en un día gris,

En un clavel seco.

Y apagado el llanto,

Aun te escucho llamarme.

Y con tristeza, te advierto,

Vuelvo a decirte,

No pienses en mí,

No, no sin sonreírte.