No me considero alguien superior, por su contrario creo que siempre me sentí menos. Simplemente voy a anotar un par de pensamientos que se me cruzan la mente. EL fundamento, a continuación.
Si tengo que serles honesta, les diré que haces varias noches que no duermo.
¿ Remordimiento? Lo dudo, cometo errores pero al fin y al cabo hago lo mejor que puedo. He llegado a creer, luego de un exhaustivo análisis, que tengo demasiados pensamientos y ni siquiera puedo comenzar a organizarlos. Me despierto por las noches, e intento dejar la mente en blanco. Pero al cabo de unos instantes me encuentro a mi misma interpretando momentos, o buscando algún plan de actuación en cualquier situación.
Siempre he sido una persona melancólica, y de alguna forma, me gusta ser así. Después de todo, es mi propia forma de aprovechar momentos pasados.
Tiendo a ver a través de algunas personas que no dejan verse, y estoy segura que es porque los veo como iguales. Nadie deja verse desnudo ante las cámaras, pero algunos, desafortunadamente tenemos tanto miedo a que nos lastimen, que tardamos mucho tiempo en dejar que se nos acerquen. Mecanismo de defensa, que no termina de servir, porque extrañamente siempre se nos ocurre darle todo a la persona no indicada. Saliendo, una vez más, lastimados.
Es por esa misma razón, que creo certero el hecho de que nadie puede ser poco interesante. Podemos, no compartir intereses con una persona, y hasta incluso confundir nuestros propios gustos, con los de la sociedad entera, pero eso no quita que cada persona es un mundo diferente y que probablemente nunca ( y cuando digo nunca, lo digo en todo el sentido de la palabra) lleguemos a descubrir.
En el caso de mi misma, no creo siquiera conocerme lo suficiente. Aun hago cosas que luego no entiendo, o encuentro razones suficientes para hacer algo, que luego no hago. Aunque suene como una gran paradoja.
Con respecto a los otros, confío en muy pocas personas. Nunca me he sentido completamente afín con personas de mi propia edad, y no creo que eso se justifique tan sólo con el nivel de madurez.
Por las personas que siento realmente amor, podría incluso dar la vida. Y a pesar de que lo que viene a continuación pueda parecer casi un cliché, tengo que decir que cuando los veo sufrir, el dolor me pertenece tanto como a ellos.
Soy muy joven todavía, pero sin embargo, a veces, y esperemos que no tan seguido, me siento como un personaje ensimismado de un libro de pocos lectores.
Todos defendemos nuestros roles, agresivamente. Frase tan cierta, y a la vez tan sin sentido. ¿Porqué, no podemos, ni siquiera alguna vez salir de nuestro papel?.
Gran defecto: Tiendo a esperar demasiado de los demás. Por lo tanto, haciendo un pequeño proceso de deducción, en general la gente me defrauda.
Cuando alguien gana mi corazón, finalmente, luego de largas pruebas y ardientes aros de fuego, es muy difícil que lo pierda. Tiendo a soportar cosas que me molestan, porque creo en los cambios, pero aceptando, siempre, la esencia.
Después de todo, eso somos; nuestra propia esencia.
Y ahora, otra confesión. Señores y señoras, después de casi una página de escribir pensamientos al azar, tengo que decir que la tristeza con la que acarreé todo el día, comienza a degradarse, y mi cabeza se siente alivianada. Tal vez, con suerte, esta noche pueda dejar la vigilia y vencer el sueño.
En fin, continúo como si no hubiese habido interrupción. Me considero independiente, y honestamente espero, en mi tercera edad, no sentirme sola. A veces me encierro demasiado en mi misma, pero eso, creo que una vez más es consecuencia de la cantidad de pensamientos que llevo.
Y esto nos lleva, a finalizar estas palabras.
Como anteriormente mencioné, todos nosotros somos un universo, y eso es lo que nos hace ser lo que seamos. Tratamos de encontrar a nuestros similares, pero al fin y al cabo nos damos cuenta de que es imposible encontrar a alguien como nosotros, porque, somos, simplemente, únicos en nuestra especie.
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