martes, 15 de mayo de 2012

Hoy me robaron por primera vez en Buenos Aires. Es un bajón, como siempre. 


Lo que me resulta repugnante de esta vez es que nadie emitió siquiera una señal de enojo. Es más, la mayoría me dijo frases como "Bienvenida a la gran ciudad" o "pero...como tenías agarrado el bolso?".  


Se supone que las cosas que tendrían que causarnos indignación pueden haberse tornado en una mera resignación? Se supone que es culpa mía que me hayan robado? 


Vivir en una Ciudad Gótica que Batman ya no visita o en una Metrópolis sin Clark Kent, es injusto.


Se supone que debemos aceptar?