Soy una romántica que no cree en el amor.
Y esa es la sal de mi vida.
jueves, 21 de mayo de 2009
lunes, 18 de mayo de 2009
algun septiembre.
Una habitación en penumbras. Una mesa. Los sollozos de un hombre que hacen eco sin parar. La muchacha que le mira y apenas si sabe como consolarle. Gruesas gotas caen sobre el acebo. La tristeza les pesa demasiado a ambos. Dolores. Corazones rotos. Recuerdos añejos que nunca han sabido irse.
Ahora la muchacha también llora, mientras continúa mirándole. Y sabe, lamentablemente sabe, que ella ya se ha marchado, que ya es demasiado tarde para volver atrás.
Ahora la muchacha también llora, mientras continúa mirándole. Y sabe, lamentablemente sabe, que ella ya se ha marchado, que ya es demasiado tarde para volver atrás.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)