martes, 29 de abril de 2008

Me cuesta,
caminar,
con un corazón,
partido en dos.
dónde nada es negro
o de color.

Todo es gris,
respecto a tí.

Y mi débil andar,
se escurre sin brillar,
y busca sin cesar,
la cura,
para este mal.


Está en un campo, minado.
Con corazones.

domingo, 27 de abril de 2008

Hay dos clases de personas en este mundo. Están las que nacen para vivir, y las que nacen para morir.

Es un planteo que vale la pena hacerse.

miércoles, 23 de abril de 2008

Me encantan los problemas.

No encuentro otra razón que justifique mi forma de ser.

martes, 22 de abril de 2008

Creo que nuestras simplezas son las que nos hacen especiales. La mayoría de la gente se parecería entre sí, a no ser por las trivialidades que nos diferencias.
Amo escuchar una buena canción, acostada en mi patio.
Odio que no me reciban las cosas, en el momento que pretendo entregarlas.
Odio sentirme estúpida, por lo cual siempre agredo a alguien antes de que me agredan .
Odio la incertidumbre, y creo que esto es una de las cosas que mas odio.
Amo la sinceridad.
Amo los principios y finales de una buena película.
Amo llorar cuando lo necesito.
Amo (y a veces odio) pensar tanto.

Mi lista podría seguir hasta el hartazgo.
Pienso, que si alguien tiene que caracterizarme, debería de decir esas cosas. Las pequeñas, las que nadie ve y a nadie le importan. Pues sólo entonces, podría decir que me conoce (cabe aclarar que sólo serían unos pocos).

Podrían referirse a mi aspecto físico, a mi bondad, a mi sociabilidad. Pero, siempre podrían decir lo mismo de cualquier otro. Eso no es lo que me distingue.

Estoy segura de que muchas personas dirían que me conocen. Que saben decir cuando estoy a punto de llorar, aunque sólo lo notarían si vieran las lágrimas escurrirse por mis ojos. Que piensan tal vez que soy espontánea, cuando tengo todos y cada uno de mis paso a seguir, calculados de antemano; eso no me enorgullece. Que soy fría o insensible, cuando observo diez veces lo que ellos no ven. Incluso que soy alegre, cuando en realidad las bromas tapan mi sensibilidad y melancolía.

No creo ni siquiera poder definirme a mi misma. No me convenzo de que quepo en los estándares. No creo que nadie lo haga.

Sólo pienso, eso es lo que hago. Me abstengo a no dejar de razonar.
Y quien sepa interpretar esas ideas; quien pueda, no compartirlas, pero entretejerlas junto a mí; esa persona podrá decir que verdaderamente me conoce.

lunes, 7 de abril de 2008

Nunca encontré demasiadas diferencias entre la adultez y la infancia.
Hasta que me di cuenta,
De que no las hay.
Sé que sería una falasia
Decirte hoy que no te pienso.
Sería triste e insano,
Ver que no te tengo
entre mis manos.
No te me escurras,
entre los dedos.
Sólo te pido eso.

Y si mis letras me suenan vanas,
Y si veo un destino incierto,
Y si la vigilia puede más que el sueño,
Son simples querellas,
Que habré de vencer.
Pero no me digas,
Que esto se acaba,
Que tiene fin,
O nunca tuvo comienzo.

viernes, 4 de abril de 2008

tropelías.

Cuando llegue el momento,
y regreses a mi,
espero que algo hayas aprendido.

En esta travesía.
Tan interminable,
tan efímera.

¡Tropelías!

Espero que sepas
que he crecido,
junto a ti,
y a tus ocultos
esoterismos.

Y un sublime suspiro
me dice al oído,
que aún estás aquí.
Que nunca te has ido.

martes, 1 de abril de 2008

Yo no me confundo,
simplemente me equivoco.
Traté de encontrarte.
Y me decepcionaste,
Otra vez.

Gracias. De verdad.