Tal vez, si lo repito y repito hasta que las palabras pierdan sentido, entonces será verdad. Si pienso que nunca me fallaste, entonces no lo habrás hecho. Si disfrazo mis sentimientos, si se vuelven misteriosos e indecifrables, entonces ya no estarán. No soporto la idea de ya no poder decirte que siempre estuviste. Pero siempre me encuentro ante el mismo recuerdo.
Como siempre, sigo sonriendo para no llorar. Como nunca, cada vez sonrío menos.
Ya es tiempo. Es tiempo de que te des cuenta. Dentro de poco, ya me habrás perdido, aunque a eso lo consideres imposible. Es momento de que pelees. No por mí, por lo nuestro. Porque esta vez, vale la pena. Puedo perdonar tu poco coraje. Sólo necesito saber que te importa que lo haga.
Tal vez, si lo repito y repito hasta que las palabras pierdan sentido, entonces será verdad. Tal vez nunca me fallaste, y nunca huiste. Tal vez nunca fuiste un cobarde. Una lástima que no pueda bastarme tan sólo la hipótesis. Una pena, que no pueda olvidarme de tus sinsabores.
Lamentable, que no pueda repetirlo y repetirlo, hasta que las cosas pierdan sentido, y entonces, se vuelva verdad.
No hay comentarios:
Publicar un comentario