sábado, 14 de junio de 2008

sobre la felicidad.

Entiendo que se puede ser feliz, sin serlo. Hay gente a la que simplemente le gusta sentir que los momentos de felicidad son mínimos, y que para el tiempo que nos damos cuenta, ya se han ido.
Hay gente, como yo, a la que le gusta pensar que la fortuna pasa por uno mismo. Que es una decisión personal. El resto es simplemente el condimento diario.
Entonces, la felicidad y la infelicidad pasarían a ser inequívocamente semejantes. Y ¿quién puede asegurar que antónimos y sinónimos no sean exactamente la misma cosa?.

No vivimos en un mundo color de rosa. O tal vez si. Es una simple cuestión de perspectiva.

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